De acuerdo con los reportes oficiales del Departamento de Policía Metropolitana (MNPD), la víctima acudió a una propiedad en Winton Drive con la intención de concretar la compra. En el sitio, Sánchez-Montilla fue atacado con armas de fuego, recibiendo impactos de bala en sus extremidades inferiores. A pesar de que los servicios de emergencia lo trasladaron con rapidez a un centro asistencial, los médicos no pudieron salvarle la vida debido a la gravedad de las lesiones.
Las investigaciones preliminares sugieren que el móvil del crimen está vinculado directamente con la negociación del automóvil. Un dato que ha llamado la atención de los detectives es que la vivienda donde se perpetró el ataque no se encontraba deshabitada, lo que añade complejidad al caso. Hasta el momento, los cuerpos de seguridad no han logrado identificar ni capturar a los responsables de este hecho violento.
Un vacío irreparable para su familia
El entorno cercano de Alexander está sumido en el dolor. Su primo, Alejandro, manifestó que la noticia ha sido un golpe devastador para todos. Recordó a su pariente como un pilar fundamental para su hogar en Venezuela, a donde enviaba remesas y encomiendas de forma constante para apoyar a sus seres queridos, especialmente a su madre.
Sánchez-Montilla había llegado a tierras estadounidenses en 2023, impulsado por el deseo de forjar un futuro más estable. En su día a día, demostraba la resiliencia del trabajador venezolano: se desempeñaba como electricista, instalador de paneles solares y conductor de Uber. El fallecido deja una hija pequeña y un legado de generosidad entre quienes lo conocieron.
Actualmente, sus allegados han iniciado una recaudación de fondos a través de GoFundMe con el objetivo de costear la repatriación de sus restos hacia Venezuela. La meta de la familia es brindarle el último adiós en su tierra natal y exigir que las autoridades estadounidenses den con el paradero de los culpables para que se haga justicia.