Una directriz de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), difundida este miércoles, aclara que la flexibilización parcial de las medidas no libera a las corporaciones de sus responsabilidades fiscales municipales y administrativas, según reportó Reuters. La normativa añade que las compañías amparadas por las nuevas licencias deben tramitar los permisos correspondientes y cubrir las obligaciones impositivas locales para garantizar su operatividad cotidiana en territorio venezolano.
El texto, presentado en formato de Preguntas Frecuentes (FAQ) y relacionado con las licencias generales otorgadas el 10 de febrero, diferencia claramente entre los desembolsos operativos y las ganancias obtenidas por la venta de hidrocarburos.
Gestión de regalías y ganancias por exportación
En contraste con los tributos locales, las ganancias de mayor envergadura procedentes de la industria petrolera están sujetas a un sistema de supervisión internacional. La regulación de la OFAC indica que los pagos por concepto de regalías, impuestos por barril y otros tributos federales vinculados a las exportaciones deben ser ingresados en un fondo bajo la administración de Washington.
Este procedimiento garantiza que el capital generado por la venta de petróleo no esté disponible de forma inmediata, sino que se mantenga bajo la vigilancia de las autoridades de Estados Unidos, en cumplimiento con los protocolos de seguridad financiera establecidos.
Detalles sobre las licencias de la OFAC
Los permisos concedidos por el Departamento del Tesoro cubren un extenso abanico de operaciones dentro de la cadena de producción y comercialización de hidrocarburos.
Las licencias actuales permiten a las compañías efectuar la exportación y venta de petróleo venezolano, así como el almacenamiento y transporte del mismo. También autorizan el aprovisionamiento de bienes y servicios para la exploración y producción, siempre bajo supervisión directa.