Las cineastas Mariana Rondón y Marité Ugás vuelven a la dirección con esta importante producción internacional, la cual lleva al cine la aclamada novela “La hija de la española”, escrita por Karina Sainz Borgo.
La trama se centra en la intensa lucha por la identidad de su protagonista, Adelaida, encarnada por la reconocida actriz colombiana Natalia Reyes. La historia se desenvuelve en una Caracas caótica, donde Adelaida, tras la muerte de su madre y la ocupación de su hogar por un grupo afín al gobierno, se encuentra completamente sola.
Para poder sobrevivir, se ve forzada a tomar una medida drástica: abandonar su propia identidad para adoptar la de otra persona en una desesperada carrera por su vida.
Para ponerse a salvo, Adelaida tiene que adentrarse en una espiral de paranoia y temor, asumiendo que su vida anterior ha desaparecido por completo.
El largometraje es una muestra de talento de exportación y de un realismo descarnado, destacando no solo por su guion, sino también por su notable equipo técnico y artístico.
Para esta producción global, el equipo filmó principalmente en México, integrando a un equipo creativo compuesto por inmigrantes y exiliados venezolanos.
La propuesta visual y la dirección de arte emplean escenas nocturnas y un uso simbólico del color rojo para reflejar la angustia de una sociedad fracturada.
El reconocimiento que precede a su lanzamiento en cines latinoamericanos es notable, pues la película ya ha recibido ovaciones en escenarios de prestigio mundial.
Su participación en el Festival de Venecia y en el Toronto International Film Festival le ha otorgado cuatro premios internacionales, posicionándola como el estreno regional más anticipado del año.
Expertos como el crítico Paraná Sendrós describen la película como un “retrato de la desazón y la furia”, y a la vez como un thriller de suspenso en el que la protagonista debe esquivar las trampas de paramilitares y agentes aduaneros para lograr escapar del colapso.