El operativo tuvo lugar a unas 230 millas náuticas del archipiélago de las Azores. Se estima que la nave transportaba más de 9 toneladas de cocaína, un cargamento que podría establecer un récord como “la mayor aprehensión de cocaína jamás efectuada” en territorio portugués.
La información fue confirmada este lunes 26 a la agencia EFE por Artur Vaz, director de la Unidad Nacional de Combate al Tráfico de Drogas (UNCTE) de la Policía Judicial (PJ). Vaz detalló que los tripulantes pertenecerían a una “estructura organizada” con el objetivo de introducir el estupefaciente en Europa.
El funcionario subrayó que esta representa la tercera captura de un semisumergible de este tipo por parte de Portugal en menos de un año y la cuarta en toda Europa, desde la primera incautación registrada en España en 2019.
“Es una tendencia que hemos ido registrando en los últimos años, el uso de estas embarcaciones para el transporte de grandes cantidades de cocaína entre América Latina y Europa”, señaló Vaz, admitiendo que esto plantea nuevos y “bastante exigentes” desafíos en la lucha contra el narcotráfico.
No obstante, resaltó la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad, la cual se ha fortalecido gracias a la cooperación internacional. “Esto no es Portugal a solas. Hacemos esto en articulación y con la colaboración y asociación con las autoridades españolas, con las autoridades estadounidenses, británicas…”, ejemplificó.
A pesar del éxito de la misión, se informó que una parte del cargamento no pudo ser recuperada, ya que la embarcación se hundió debido a las adversas condiciones meteorológicas durante la operación.
En un comunicado conjunto emitido el domingo por la PJ, la Marina y la Fuerza Aérea portuguesas, se especificó que se trataba de una embarcación semisumergible procedente de Latinoamérica que transportaba “varias toneladas de cocaína” con cuatro tripulantes a bordo.
Esta operación, denominada “Adamastor”, fue el resultado de una “estrecha” colaboración entre la PJ, la National Crime Agency (NCA) del Reino Unido, la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA) y la Joint Interagency Task Force South (JIATF South).
Las acciones se coordinaron en el marco del Centro de Análisis y Operaciones Marítimas en materia de Narcotráfico (Maoc-n), con sede en Lisboa, una entidad que agrupa a varios países europeos para la cooperación en la lucha antidrogas por vía marítima y aérea.