El encargado de desenterrar esta historia fue el cineasta y guionista Mike Binder, quien afirmó que una antigua anécdota familiar habría marcado un antes y un después en la relación entre el legendario director y el actor galardonado con el Oscar. Un suceso aparentemente insignificante terminó convirtiéndose en un veto irrevocable.
Un episodio de los años 90 que alteró todo
De acuerdo con Binder, la ruptura se habría originado durante unas vacaciones familiares en la década de los noventa. En ese contexto, Ben Affleck, en aquel entonces una joven promesa de la actuación, habría lanzado a la piscina al hijo menor de Steven Spielberg, un acto que al director no le causó ninguna gracia.
Lejos de ser una simple broma, el incidente provocó el enojo inmediato de Spielberg, quien no habría olvidado lo sucedido. Aunque el hecho nunca se hizo público en su momento, quedó grabado como una ofensa imperdonable en el ámbito personal del cineasta.
El proyecto fallido y la negativa rotunda
Años más tarde, Mike Binder intentó unir a ambos en una iniciativa vinculada a DreamWorks, el influyente estudio cofundado por Spielberg. La propuesta parecía lógica: Affleck ya era una estrella consolidada y Spielberg continuaba siendo uno de los productores más poderosos del cine estadounidense.
Sin embargo, la respuesta fue contundente. Según Binder, Spielberg ni siquiera quiso considerar la oferta y dejó claro que no estaba dispuesto a trabajar con Affleck bajo ninguna circunstancia. No hubo espacio para la negociación, ni segundas oportunidades, ni pretextos profesionales.
Un veto de índole personal, no artístico
Lo más notable de esta historia es que la negativa nunca estuvo relacionada con las habilidades actorales de Affleck ni con el potencial comercial del proyecto.
Mientras algunas rivalidades se ventilan públicamente, otras permanecen en silencio durante décadas, afectando trayectorias, proyectos y alianzas que nunca llegaron a materializarse.
En este caso, una acción impulsiva habría sido suficiente para cerrar una puerta que, de haberse abierto, pudo haber dado lugar a una de las colaboraciones más destacadas del cine contemporáneo.