«Nuestra contestación será en el ámbito diplomático y lo he dicho: nos veremos frente a frente en la diplomacia y nosotros acudiremos con nuestra política exterior bolivariana de paz para resguardar la tranquilidad de Venezuela», manifestó Rodríguez, de acuerdo con un reporte de la agencia EFE.
La alta funcionaria señaló que estos acercamientos también buscan hallar vías para insistir en lo que calificaron como una «agresión» de Estados Unidos contra Venezuela. Esto ocurre tras el ataque perpetrado el pasado sábado por parte de fuerzas estadounidenses que ocasionó al menos 100 fallecimientos y culminó con la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Venezuela había anunciado previamente el inicio de un proceso de exploración diplomática con Estados Unidos, con el propósito de restaurar las representaciones diplomáticas en ambos territorios y abordar las repercusiones de la aprehensión de Maduro y su cónyuge.
Funcionarios diplomáticos estadounidenses
En un comunicado oficial, el gobierno venezolano confirmó, tal como había informado con anterioridad Estados Unidos, que al país arribó una delegación de representantes diplomáticos del Departamento de Estado, quienes, aseguró, llevarán a cabo evaluaciones técnicas y logísticas inherentes a la labor diplomática.
De manera similar, prosiguió el comunicado, una comitiva de diplomáticos venezolanos se trasladará a Estados Unidos para cumplir con las tareas correspondientes, sin ofrecer más detalles ni la fecha de partida.
El gobierno de Estados Unidos confirmó a EFE que envió a Caracas una delegación de diplomáticos encargados de los vínculos con Venezuela para analizar la posibilidad de reabrir la embajada estadounidense en la nación.
«El 9 de enero, personal diplomático y de seguridad estadounidense de la Oficina Externa de los Estados Unidos para Venezuela (VAU por sus siglas en inglés), incluyendo al Encargado de Negocios John T. McNamara, viajó a Caracas para efectuar una evaluación inicial con miras a una posible reanudación gradual de las operaciones», explicó un portavoz del Departamento de Estado.
La sede diplomática norteamericana, ubicada en Baruta, en el área metropolitana de Caracas, cerró sus puertas en 2019 después de que el propio Maduro declarara la ruptura de las relaciones bilaterales con Estados Unidos.