Testigos presenciales del suceso afirmaron que la avioneta estaba llevando a cabo actividades de publicidad en el momento del accidente. Las autoridades competentes acudieron de inmediato al lugar de los hechos, logrando recuperar el cuerpo de la víctima.
La investigación sobre este trágico evento continúa en curso, y hasta el momento no se ha revelado la identidad del fallecido. El ultraligero, que realizaba labores publicitarias, se desplomó en el mar cerca de la localidad de Santa Clara, frente a la reconocida playa de Copacabana, en Río de Janeiro, poco después de las 12:30 p. m., hora local.
Quienes presenciaron la tragedia aseguraron que la aeronave descendió de manera repentina, sin que se observaran llamas, humo o algún desperfecto mecánico evidente. Desde la costa, los bañistas fueron testigos directos del accidente, mientras que el Cuerpo de Bomberos Militar de Río de Janeiro, con el apoyo de embarcaciones y motos acuáticas, colaboró en la recuperación del cuerpo del piloto, la única víctima.
Según testimonios citados por el medio O Globo, la avioneta sobrevolaba a una distancia de la costa mayor a la habitual para este tipo de aeronaves. Tras escucharse un fuerte estruendo, el aparato cayó al agua. Las imágenes del siniestro se difundieron rápidamente a través de las plataformas digitales, lo que facilitó la identificación del tipo de aeronave, la ubicación precisa y la magnitud de la operación de rescate y respuesta de los equipos de emergencia. La investigación está siendo dirigida por el Tercer Servicio Regional de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (Seripa III).
Condiciones de la aeronave siniestrada
La Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac) de Brasil, basándose en sus registros oficiales, confirmó que la aeronave poseía una condición de aeronavegabilidad regular, lo que garantizaba su estado técnico y legal. No obstante, las autoridades indicaron que esta información será el punto de partida para determinar si el choque fue causado por fallas técnicas, un error humano o factores externos.
Asimismo, las autoridades afirmaron que verificarán si la aeronave disponía de los permisos requeridos para efectuar el vuelo. Aunque la municipalidad no expide licencias para aviones ultraligeros, sí exige una autorización especial para la realización de propaganda aérea.