La talentosa reina optó por recrear el icónico traje típico que Irene Sáez llevó en el Miss Universo de Nueva York. Este atuendo, en un delicado tono rosa, la hizo lucir como una auténtica muñeca Barbie, capturando la esencia de aquel momento histórico.
La joven de origen tachirense complementó su look con una abundante cabellera rubia, la distintiva corona del Miss Universo y una versión de fantasía del vestido llanero, confeccionado en rosa con intrincados bordados blancos.
La voluminosa falda con volantes proporcionó un movimiento grácil y perfecto al caminar de Kaily, inspirándose directamente en la vestimenta tradicional de las mujeres de los llanos venezolanos.
El éxito de Irene Sáez en la competencia de trajes nacionales fue tal que alcanzó el segundo lugar en aquella edición del concurso.
La señorita Colmenares afirmó que el diseño del traje fue obra de Aquiles Pinel, y que su creación rememoraba la muñeca que Mattel fabricó y autorizó en 1995 en honor a Irene Sáez.
En la gala final, celebrada en territorio español, Kaily Colmenares obtuvo la victoria tras varios días de intensa competencia, destacándose por su elegancia, su impactante rostro y su impecable vestuario.
Kaily, quien surgió de las filas del Miss Teen Venezuela, llegó con gran determinación a la contienda internacional, logrando una victoria que no sorprendió a muchos, ya que siempre fue considerada una de las participantes más sobresalientes y favoritas.