En su más reciente Boletín del Sistema de Alerta, Monitoreo y Atención Nutricional (SAMAN), el cual cubrió 20 estados y 56 municipios venezolanos durante el pasado mes de agosto, la entidad benéfica indicó que el 29,5% de los 2.502 infantes examinados se halla en una condición crítica, ya sea padeciendo desnutrición aguda o con un alto riesgo de desarrollarla.
De este porcentaje, el 9,1% presenta desnutrición aguda global (considerada moderada y severa), mientras que un 20,4% se encuentra en riesgo nutricional.
El 42% de los casos de desnutrición identificados corresponden a niños menores de dos años. En el grupo de lactantes con menos de seis meses, el boletín reporta una cifra del 17,6% con desnutrición aguda.
Cáritas también investigó las condiciones de vida de los hogares encuestados. Durante la investigación, se constató que en 8 estados del territorio nacional, el 59% de las familias informó sobre carencias tanto en la cantidad como en la calidad de los alimentos, y el 32% tuvo que recurrir a solicitar comida o buscar asistencia externa para poder alimentarse.
Asimismo, el 54% de los hogares incurrió en deudas y el 76% utilizó sus ahorros para cubrir los gastos de alimentos básicos.
La organización alertó que la situación actual es comparable a los niveles de desnutrición que se observaban al inicio de su intervención humanitaria en el año 2016.
Según la valoración de la organización, estos resultados demuestran que la crisis alimentaria se ha mantenido sin mejoras significativas desde aquel entonces.
Cáritas Venezuela enfatizó la imperiosa necesidad de reforzar la asistencia humanitaria en el país, especialmente frente a la reducción de los fondos de cooperación y la menor presencia de organizaciones en el terreno.