Según informó la Guardia Civil española en un comunicado oficial, este repudiable acto ocurrió el pasado mes de enero en una localidad navarra. Los progenitores de la adolescente, ambos de 35 años, ofrecieron a su hija a una familia residente en Mollerussa, provincia de Lleida, con el fin de consumar un matrimonio forzado.
Tras concretarse la «venta», la adolescente fue trasladada a Cataluña, recorriendo una distancia superior a los 300 kilómetros desde su lugar de origen. En su nuevo destino, la menor permaneció bajo el control de la familia compradora, con el explícito propósito de materializar el enlace matrimonial no consentido.
La nota de prensa detalla además que la adolescente no asistía a la escuela y era forzada a ejercer la mendicidad para contribuir económicamente a la familia que la había adquirido.
El pasado mes de octubre, agentes de los Mossos d’Esquadra, la policía autonómica de Cataluña, localizaron a la joven en Les Borges Blanques, también en Lleida, mientras pedía limosna frente a un centro comercial. Tras ser recogida, fue trasladada a un centro de protección en Lleida, donde actualmente recibe la atención necesaria.
Los Mossos procedieron a la detención en Mollerussa del matrimonio que adquirió a la menor, un hombre de 40 años y una mujer de 42, así como a su hijo de 20 años. A todos los implicados se les imputa un delito de trata de seres humanos con fines de matrimonio forzado.
Los padres de la víctima fueron presentados ante el juzgado de guardia de Tudela en Navarra, mientras que en Cataluña, los tres arrestados enfrentan cargos por este grave delito.