Recientemente, la artista presentó en Miami su sencillo “Vamos a bailar guajira”, una versión tropical y modernizada de uno de sus temas más emblemáticos, en colaboración con La Sonora Santanera. Este lanzamiento sigue a la reinvención de su éxito “Acaríciame” en versión salsa, también junto a la agrupación mexicana, como parte de un álbum que contendrá once canciones: diez de sus éxitos más conocidos y un tema inédito del grupo.
“Estoy como comenzando un nuevo camino. No comenzando mi historia, estoy en la continuidad de mi historia. Estoy en el capítulo, sabrá Dios, de mi historia. No es el primero, ni el segundo, ni el tercero, ni el cuarto. Estoy como que, en el séptimo capítulo, por la edad que tengo y estaré aquí mientras lo disfrute”, expresó Alonso en una entrevista con EFE.
Nacida en Cuba en 1955 y residente en Venezuela desde los cinco años, María Conchita Alonso inició su carrera en el país sudamericano, coronándose “Miss Princesita de Venezuela” en 1971. Desde entonces, ha construido una exitosa carrera con temas icónicos como “Noche de copas”, que también contará con una nueva interpretación junto a Gilberto Santa Rosa.
La también ciudadana estadounidense se muestra complacida por mantenerse vigente y ver cómo generaciones más jóvenes conectan con su música, a través de espectáculos de drag queens y musicales como “Mentiras”. “Si no fuesen buenas (las canciones), si yo no hubiese hecho un buen trabajo, no estuvieran repitiéndolas, y es bien bonito que generaciones más jóvenes que uno lo traigan y lo regalen al público porque te lleva luego a la versión original”, comentó.
Este giro hacia la música tropical marca una transición desde su inclinación previa por la música sinfónica, explorando la riqueza de los géneros latinos para conectar con una audiencia más amplia y renovada.