La funcionaria enfatizó que la energía nuclear posee «múltiples y variadas aplicaciones pacíficas», citando ejemplos notables en el campo de la medicina y en «el estudio detallado de animales, plantas, cuerpos de agua y estructuras».
Venezuela «ha abogado por la no proliferación de armas ni amenazas nucleares», señaló la alta funcionaria. Resaltó que la nación se convirtió en 1955 en el primer país de América Latina en contar con un instituto dedicado exclusivamente a ciencias e investigaciones nucleares, hoy conocido como el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic), y en poseer un «reactor nuclear de investigación».
En este contexto, la bióloga y política informó sobre la participación del viceministro de Aplicación del Conocimiento Científico y director del IVIC, Alberto Quintero, en la Conferencia General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que inició el pasado lunes 15 en Viena.
Durante el evento, Quintero denunció «duramente la presencia de un submarino nuclear de la Fuerza Armada estadounidense en las cercanías de las aguas territoriales venezolanas», según destacó la ministra.
«La presencia ilegal del submarino en Latinoamérica busca reeditar las amenazas nucleares vividas por el mundo en los años 40 y 50, intentando destruir la paz, la estabilidad y la diplomacia», concluyó Jiménez.