Según lo detallado por Conatel, la certificación de equipos y aparatos de telecomunicaciones será el documento oficial que valide el proceso de homologación. Dicha certificación autorizará la importación, distribución, comercialización y el uso de estos equipos dentro del territorio nacional.
La regulación abarca una amplia gama de dispositivos, incluyendo módems, teléfonos fijos y celulares, así como otros equipos telefónicos. También incluye aparatos de radiodifusión televisiva o sonora, amplificadores de potencia para señales de televisión, equipos para redes de datos, centrales de conmutación, multiplexores, equipos terminales de líneas ópticas, host, equipos de seguridad de red, y artículos de uso libre como altavoces y audífonos.
Esta exigencia se fundamenta en la reciente adjudicación de porciones del espectro radioeléctrico para el despliegue de la tecnología 5G, realizada por Conatel a través de una subasta pública. Dicho despliegue implica la utilización de equipos de última generación, esenciales para el desarrollo de servicios de inteligencia artificial e Internet.
Adicionalmente, Conatel considera que la implementación en el país del protocolo IPV6, la versión más reciente del Protocolo de Internet, requiere la homologación de los equipos. El objetivo principal es asegurar que la red no solo sea compatible con las nuevas versiones del protocolo, sino que también se beneficie de las mejoras en seguridad, rendimiento y estabilidad necesarias para el futuro de Internet.