Este asteroide, identificado como 2025 FA22 y considerado uno de los más grandes del presente año, transitará a una distancia de la Tierra que supera ligeramente el diámetro de la órbita lunar. Se prevé que alcance su punto de máxima cercanía con el planeta alrededor de las 10:00 de la mañana, hora de Moscú, según detalló el centro de investigaciones científicas en su sitio web oficial.
Los astrónomos rusos estiman que las dimensiones promedio de este objeto espacial rondan los 166 metros, alcanzando una longitud de 290 metros. Para ponerlo en perspectiva, es mil veces más voluminoso que el meteorito que impactó en la ciudad rusa de Cheliábinsk en 2013.
A pesar de su considerable tamaño, la probabilidad de que este cuerpo celeste colisione con la Tierra es mínima. Los científicos han calificado esta posibilidad como «nula», asegurando que «la trayectoria actual, si se conserva, eludirá la Tierra y la Luna con toda seguridad».
Para poder observar este asteroide, será necesario el uso de un telescopio de al menos 300 milímetros, apto para aficionados avanzados o profesionales de la astronomía.
Los expertos rusos destacaron que este es uno de los asteroides de mayor envergadura que pasará a menos de un millón de kilómetros de la Tierra y subrayaron que, a lo largo de la historia registrada de la humanidad, no se ha registrado el impacto de un objeto de tales dimensiones. Como referencia, el famoso cráter Barringer en Arizona fue el resultado de un meteorito entre diez y cien veces menor, hace aproximadamente 50.000 años.
Los cálculos astronómicos indican que este asteroide se encuentra «en cierto sentido sincronizado con la Tierra y periódicamente pasa cerca del planeta». Los científicos recordaron que su última observación cercana fue el 17 de septiembre de 1940 y que volverá a aproximarse en el futuro.