Reconocido como el «rey de la moda italiana», Armani forjó una carrera excepcional a lo largo de las últimas cinco décadas, dejando una huella imborrable en la industria.
En declaraciones previas al medio Corriere della Sera, el propio Armani había revelado que desde hacía más de diez años venía trabajando en la planificación de su sucesión, estableciendo las directrices para sus colaboradores más leales y miembros de su familia.
«Me gustaría que la sucesión fuera orgánica y no un momento de ruptura, por eso mis planes consisten en una transición gradual de las responsabilidades que siempre he llevado a las personas más cercanas a mí, como Leo Dell’Orco, miembros de mi familia y todo el equipo de trabajo», había expresado el diseñador.
Destacó la figura de Pantaleo Dell’Orco, quien está a cargo del diseño masculino en la prestigiosa casa de moda italiana, considerándolo su socio durante los últimos veinte años.
«Me resulta indiferente etiquetar la relación de dos hombres», comentó Armani al ser consultado sobre la posibilidad de un matrimonio. Solía lucir un anillo de diamantes que simbolizaba su compromiso mutuo.
«Tengo un cariño profundo por Leo, vive conmigo desde hace años y es la persona más cercana a mí», había manifestado, adelantando su deseo de que Dell’Orco asumiera parte de la dirección de la marca.
La hermana del diseñador y sus tres sobrinos son los principales herederos de su vasta fortuna.
Armani era el único accionista en vida de la compañía que fundó el 24 de julio de 1975 junto a Sergio Galeotti, su socio y pareja fallecido. Según reportes del Corriere della Sera, el valor de su patrimonio se estima entre 11.000 y 13.000 millones de euros, equivalentes a unos 15.000 millones de dólares.