
Si bien el Real Oviedo logró igualar las acciones en ciertos pasajes del segundo tiempo, la superioridad del Real Madrid fue evidente a lo largo del encuentro. El equipo local, jugando con una defensa de cinco, estuvo cerca de sorprender al Madrid a los diez segundos de iniciado el partido, cuando Ilyas Ilic no logró conectar un pase que ponía en peligro la portería defendida por Courtois.
Poco a poco, el Madrid fue tomando el control del balón y del ritmo del juego, convirtiendo el partido en un monólogo de pases en campo contrario por parte de los dirigidos por Xabi Alonso.
El primer gol llegó justo antes del descanso. Tchouaméni recuperó el balón en una jugada polémica, Arda Güler asistió a Mbappé, y la estrella francesa, tras un buen control orientado, definió de media vuelta ante Aarón Escandell para poner el 0-1.
En la segunda mitad, el Real Oviedo realizó cambios, ingresando Hassan por Luengo y modificando su esquema a un 4-2-3-1. Tras unos minutos de estudio, un centro de Rahim desde la banda izquierda no fue rematado por Rondón, quien reclamó sin éxito un penal de Huijsen.
Mientras el Real Oviedo vivía su mejor momento en el partido, Xabi Alonso realizó movimientos en el banquillo del Real Madrid, dando entrada a Rodrygo y Mastantuono.