El béisbol, un deporte que demanda una corta memoria para seguir adelante, encuentra a los Cardenales de Lara, los representantes de Venezuela y Latinoamérica en la Serie Mundial de Béisbol Infantil de Pequeñas Ligas en Williamsport, Pensilvania, ya superando la amarga derrota del miércoles frente a China Taipéi.
El cuerpo de lanzadores cardenalicio no había permitido una sola carrera hasta la llegada de los asiáticos, quienes les anotaron siete en una sola entrada. Sin embargo, después de asimilar el duro golpe, los larenses llevaron a cabo una sesión de reflexión y un módulo de trabajo especializado en privado, con el objetivo de enfocarse en el encuentro que sostendrán esta tarde a las 3:00 PM contra Japón o Aruba, partido que determinará su clasificación a la final.
La Pequeña Liga Cardenales de Lara, con sede en Barquisimeto y con una fuerte conexión con la dinastía Carrasquel, se distingue por su férrea disciplina. Este conjunto se caracteriza por no socializar excesivamente con otros jóvenes ni distraerse con actividades ajenas al deporte. Su estricto esquema de disciplina ha sido fundamental en sus éxitos. Tradicionalmente, no son muy abiertos con los medios de comunicación, procurando no desenfocarse con declaraciones que puedan generarles una presión indebida.
Suelen realizar sus entrenamientos a puertas cerradas. Escogen un lugar apartado del bullicio para concentrarse en la práctica de sus rutinas y en perfeccionar aquellos aspectos que sus entrenadores identifican en cada juego como áreas de mejora, con el fin de afrontar los desafíos con total concentración.