«Nuestro respaldo pleno, como lo hemos hecho desde el primer día, sin presiones, a la decisión que tome la CNP», expresó Capriles en un mensaje en la red social X (antes Twitter), luego de que el CNE respondiera a la solicitud de apoyo que la oposición presentó en junio, antes de decidir hacer la primaria autogestionada.
El también candidato Carlos Prosperi consideró que la decisión recae ahora en la CNP y no en los 13 contendientes, aunque adelantó que rechazaría cualquier resolución que «atentara» contra la unidad de la oposición.
Mientras tanto, el exgobernador Andrés Velásquez manifestó que la respuesta tardía del CNE es «un caramelo de cianuro» con el que la llamada revolución bolivariana intenta «dividir» a las fuerzas de la oposición y «acabar» con la elección.
La CNP anunció que sostendrá «conversaciones con candidatos a la primaria y factores políticos que apoyan el proceso» en vista de la respuesta positiva del presidente del CNE, Elvis Amoroso, sobre la solicitud de ayuda.
La oposición había solicitado al CNE apoyar las primarias con ciertas condiciones, incluida la protección de la identidad de los votantes, un asunto que generó controversia debido al uso o no del sistema de captación de huellas.
El CNE argumentó que prescindir de este sistema podría generar vulnerabilidades y violar el principio de «un elector, un voto».
Tras la solicitud de apoyo técnico, los rectores del CNE renunciaron a sus cargos, y la CNPrimaria optó por organizarlas sin el apoyo del ente electoral. Sin embargo, el Parlamento nombró una nueva directiva del CNE el 24 de agosto, con Elvis Amoroso a la cabeza.