Hay menos consumidores de café, pero también quien toma mucho más, y la pandemia está detrás de estos cambios.
Durante el último año han cambiado un gran número de aspectos en nuestras vidas. La pandemia del coronavirus ha traído algunos hábitos nuevos y también se ha llevado otros, pero se han visto afectados incluso los más asentados, como el consumo de café.
Uno de los motivos que se dan como clave está en las limitaciones que todavía se viven en cuanto a movimiento o en las mismas cafeterías con aforo reducido. El acto social de quedar para tomar un café ha dejado de vivirse en muchos casos y esto ha provocado que los que solo toman café en esas situaciones dejen de hacerlo.
Aun así, la industria del café encontró que se ha aumentado el volumen de café vendido durante la pandemia, tanto como para compensar esa pérdida de consumidores. El CEO de la NCA afirma que esta sigue siendo la bebida favorita del país y que al estar en casa se tiene más tiempo para disfrutar de ella.
En todo caso, son cambios que no se sabe si se revertirán o mantendrán. La crisis del coronavirus está todavía lejos de acabar en todo el planeta y sigue afectando a casi cualquier industria en la que se piense.





