Tras el estreno en las mayores de ambos serpentineros en 2018, la organización se ha encargado de pulir y afinar cada aspecto de los criollos. Y ahora, tras un par de años como grandeligas, el equipo espera que tanto López como Hernández tomen mayor protagonismo.
Pablo el año pasado tuvo su mejor campaña, al dejar topes personales en victorias (6), efectividad (3.61) y WHIP (1.18). Sin embargo, el coach de pitcheo Mel Stottlemyre Jr. sabe que el nativo de Cabimas puede aportar más, y es por ello que en 2020 trabajaron para que el diestro añadiera el cutter en su repertorio, con la intención de que se transformara en una especie de slider.
“Queríamos encontrar un pitcheo que se pudiera usar en cualquier conteo”, dijo el instructor a MLB. “No quiero que sea su arma principal. Pero será bueno que tenga otro envío porque los bateadores lo verán unas tres veces por juego”.
En lo que va de pretemporada, López ha utlizado el lanzamiento rompiente cuatro veces en cada una de sus tres apariciones, con velocidad media de 86.1 millas por hora.
Por su parte, el oriundo de Ocumare del Tuy se ha estado enfocando en extender su participación sobre la loma. En su carrera nunca ha lanzado más de 6.0 innings, y la meta es prolongar sus apariciones.
“He estado trabajando en mi cambio de velocidad. Es algo que necesito añadir a mi repertorio”, expresó Hernández. “Pienso que una vez que tenga ese pitcheo y me sienta un poco más confiado, podré ir más allá en los juegos”.
Este podría ser el año en que los dos venezolanos finalmente rindan mayores frutos a la organización, y con la confianza ya depositada en ellos, solo resta esperar los resultados. López está llamado a ser el segundo en el orden de abridores, mientras que Hernández le seguiría con el tercer turno.