El futuro representado en películas de Hollywood podría estar más cerca que nunca, y es que un proyecto de ciudad inteligente en China pretende que una inteligencia artificial conectada sea capaz de conocer cada uno de los hábitos de todos sus ciudadanos.

Según se puede leer en InterestingEngineering, el proyecto, llamado Cloud Valley, pretende usar sensores y dispositivos conectados al Wi-Fi para ir recopilando datos sobre todo, incluyendo los hábitos de cada una de las personas como su alimentación y hobbies, pero también hasta la contaminación de la zona.

Los creadores ponen el ejemplo de que las máquinas conocerían a cada una de las personas a la perfección, y por lo tanto serían las propias máquinas las que abrirían automáticamente las puertas de acceso a los visitantes dado que ya serían conocidos. Igualmente, una persona puede ir a un restaurante o a su bar favorito, y la máquina ya sabría lo que servirle según sus gustos alimenticios anteriores.

Este proyecto cuenta con el riesgo de atentar contra los derechos fundamentales y la privacidad de las personas. No obstante tiene detractores que consideran que las ciudades inteligentes corren el riesgo de socavar los derechos humanos si las empresas y los gobiernos no garantizan que haya un límite a la vigilancia.

Veremos si este proyecto de ciudad inteligente interconectada en China acaba siendo la antesala de algo mucho mayor.