Por fin hay consenso: la montaña más alta del mundo, el Everest, ya tiene una única altura oficial. Se terminan así décadas de dicrepancias entre China y Nepal.
Decía un sabio que el mayor defecto de la Humanidad es la política. Todo lo que toca la política lo emborrona, hasta algo tan científico y exacto como la altura de una montaña. Durante décadas los dos dueños del Everest, China y Nepal, discrepaban en la altura de la montaña más alta del mundo. Al fin se han puesto de acuerdo.
Desde el pasado 8 de diciembre el Monte Everest, que en tibetano se llama Qomolangma y en nepalí Sagarmatha, tiene una única altura oficial de 8.848 metros y 86 centímetros.
La discrepancia venía de lejos. El Monte Everest está situado justo en la frontera entre China (el Tibet) y Nepal, así que una parte de la montaña está en cada país.
En 2005 una expedición china llevó a cabo la última medición, y concluyó que el Everest medía 8.844 metros. Sin embargo Nepal no aceptaba esta altura, porque ellos llevaron a cabo sus propias mediciones en 1955, y determinaron que medía 8.848 metros.
Durante años el Everest no tuvo altura oficial, o más concretamente cambiaba según a quién preguntases.
Pero en 2015 se produjo un enorme terremoto en la zona, de magnitud 7,8, que según los geólogos podría haber alterado la altura del Everest. Así que China y y Nepal decidieron volver a medir la montaña, cada uno con su equipo de geólogos, pero esta vez con la intención de consensuar una altura única.
Usando los más sofisticados sistemas que incluyen satélites y cruce de datos con el GPS, se trata de la medición más exacta del Everest que jamás se ha llevado a cabo.
Se termina así una disputa sin demasiado sentido, que ha durado años.
