El 4 de diciembre de 1957 el general Marcos Pérez Jiménez comunicó su intención de no ir a elecciones presidenciales como lo establecía la Constitución. En su lugar, propuso un plebiscito con todas las condiciones para ganar. Así fue, pero la alegría le duró 50 días.
Han pasado 63 años y un capítulo de la historia de Venezuela parece repetirse.
En diciembre de 1957 los rusos anunciaban que pondrían un cohete en la luna y juraban que tenían un “combustible secreto”.
En Venezuela, al mandatario de entonces, Marcos Pérez Jiménez -general, para más señas-, se le acercaba el fin del mandato. La Constitución establecía que debía convocar a elecciones en enero de 1958 . Pero para él, como para muchos, seguía vigente aquello de “la Constitución se acata pero no se cumple” y comenzó a buscar la fórmula para evitar esos comicios.
Para ese momento, la mayoría de los partidos políticos estaban ilegalizados y en el exilio los principales dirigentes de oposición . Rafael Caldera era el único que vivía en Venezuela sin hacer mucho ruido.
El 4 de diciembre de 1957 Pérez Jiménez asistió al Congreso a una sesión extraordinaria por él solicitada. Con su discurso puso las cartas sobre la mesa: No habría elecciones. En su lugar convocaría un plebiscito al que podrían concurrir todos los venezolanos mayores de 18 años y los extranjeros con más de dos años de residencia en el país.
Habría dos tarjetas: una azul y una roja La primera expresaría el apoyo a la obra del gobierno, la voluntad de reelegir a Pérez Jiménez y aprobaba la lista de diputados y senadores presentada por el Ejecutivo. La tarjeta roja negaba todo lo anterior. El 15 de diciembre sería la fecha para la votación.
El Congreso aprobó la propuesta sin cuestionamiento alguno , considerando que “la nueva fórmula electoral toma en cuenta la nueva realidad social y política creada en el país por la acción del régimen del Gobierno del Nuevo Ideal Nacional”.
La respuesta popular se expresó con pintas en las paredes llamando a no votar y con el número 104 que significaba complimiento de la Constitución y elecciones mediante sufragio universal, directo y secreto. Los estudiantes de la Universidad Central de Venezuela protestaron y la casa de estudios fue allanada por la Seguridad Nacional. Hubo protestas en varios liceos.
Las elecciones se celebraron el día previsto y el resultado fue el esperado Total de votos: 2.758.972. Votos afirmativos: 2.374.790. Votos negativos: 384.182. Pérez Jiménez quedaba electo para el período 1958-1963. Fue un sueño que duró 50 días . El 23 de enero de 1958 Pérez Jiménez fue derrocado por una junta cívico-militar.
Se refugió en Estados Unidos, de donde fue extraditado en agosto de 1963 , a pesar de haber recibido de ese gobierno la distinción Legión al Mérito el 13 de febrero de 1954.
Llegó directo a la Cárcel Modelo y se le siguió juicio, acusado de peculado y malversación de fondos del Erario Nacional. Fue sentenciado el 1 de agosto de 1968, condenado a 4 años, un mes y 15 días de prisión. Fue liberado de inmediato por haber cumplido el tiempo de condena. Se fue a España, donde murió el 20 de septiembre de 2001 a los 87 años.
Recordamos este episodio de la historia de Venezuela porque para el próximo domingo 6 de diciembre de este año 2020 están programadas unas cuestionadas elecciones para elegir a los integrantes de la Asamblea Nacional.
A última hora, pasado el martes 1 de diciembre, Nicolás Maduro se lanzó una parada al estilo de “voy jugando a Rosalinda”. Afirmó “si vuelve a ganar la oposición, yo me voy de la Presidencia”.
¿Consecuencias? Amanecerá y veremos. @erondoni


