«No desaparecieron los casos, bajaron en relación con agosto, pero siguieron presentes en Venezuela», agregó durante una entrevista ofrecida al portal informativo venezolano Efecto Cocuyo.
“Pensamos que son decisiones que deberían tomarse haciendo un poco más de equilibrio. Entendemos la parte social, y más que eso económica del país, sobre todo en diciembre, pero estamos en una pandemia en la cual el costo en vidas humanas lamentablemente ha sido alto”, sostuvo la especialista.
En medio de la intensa campaña para que los venezolanos participen en las cuestionadas elecciones parlamentarias de este domingo y la proximidad de la Navidad, las autoridades sanitarias controladas por el madurismo han reportado en promedio entre 300 y 400 casos diarios desde octubre.
La especialista indicó que cualquier aumento por encima de esa media sería una señal de alerta.
“Lo que nos enseñó esta primera ola es que los casos empezaron a presentarse de manera muy lenta inicialmente y vertiginosamente subieron de un mes a otro. Probablemente esto sea lo que ocurra en el próximo aumento del número de casos, que nadie lo está deseando, pero dadas las características y las condiciones, y las circunstancias en las que estamos viviendo, puede ser que se presente”, advirtió.