Seguro que has escuchado en más de una ocasión el refrán que dice «Desayuna como un red, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo». Tradicionalmente tendemos a pensar que desayunar mucho y cenar mucho ayuda a adelgazar pero, ¿de verdad está relacionada la cantidad de estas comidas con la pérdida de peso?

El equipo de investigadores dividió a las participantes en dos grupos. La mitad consumió un desayuno de 700 calorías, 500 calorías en la comida y 200 calorías en la cena. La otra mitad lo hizo a la inversa, tomando 200 calorías en el desayuno, 500 calorías en la comida y 700 calorías en la cena.

Todas las participantes en el estudio perdieron peso, dado que el recuento de calorías diario era muy bajo y alcanzaron el déficit calórico necesario para adelgazar. No obstante, los científicos pudieron observar una diferencia marcada entre los dos grupos: las mujeres que tomaron un desayuno potente perdieron más peso y más centímetros de cintura que el grupo que consumió 700 calorías en la cena todos los días.

Que un desayuno energético y abundante y una cena frugal ayuda a adelgazar ya lo habíamos escuchado en otros estudios científicos. Según investigaciones anteriores, desayunar mucho reduce la sensación de hambre durante todo el día y favorece la pérdida de peso, hasta el punto de que tomar una cela ligera y un desayuno abundante puede suponer la quema de más del doble de calorías. Esto es debido a que el metabolismo es más activo por la mañana que por la noche.

Y recuerda que, para adelgazar, no hay fórmulas máquinas: hay que comer menos calorías que las que se consumen, y para hacerlo de manera saludable es importante acompañar una dieta sana y equilibrada con la práctica regular de ejercicio físico.