Por muy alocado que sea, la ciencia reveló que oír música a todo dar puede traer consecuencias más allá de un daño al sentido del oído.
Y es que personal del Establecimiento Público Ambiental (EPA) y del Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS) descubrieron que disminuir el volumen de parlantes y bocinas de los equipos de sonido de los autobuses y microbuses de servicio público podría beneficiar no solo la salud auditiva de las personas, sino hasta la sexual.
En este sentido, el galeno Alexis Ramos, del DADIS, indicó lo siguiente:
«científicamente está comprobado que el ruido excesivo y los volúmenes altos reducen progresivamente la actividad y funcionalidad sexual ya que estimulan el estrés».
Ramos recordó además que la virilidad «es de los temas más importantes para los hombres» del mundo y comentó que aquellos que posean problemas de esta índole «difícilmente van a reconocerlo».
Mientras tanto, el EPA ha estado yendo a lo suyo. Sin aviso y sin protesta, está decomisando más de 100 parlantes y equipos de sonido por difundir música a volúmenes exagerados, dijo el director de la dependencia en Colombia, Edgar Mateus.
Por otra parte, existen múltiples posibles causas capaces de influir en el comportamiento de un hombre, previo, durante y posterior al acto sexual. Variables como la depresión, ansiedad o problemas de relación de pareja, fármacos y niveles bajos de testosterona en la sangre, entre otros.
Según cuál sea la causa, se sugiere asesoramiento psicológico, acudir al urólogo para ser recetado con suplementos de testosterona o el tratamiento que éste considere pertinente.


