Actualmente, el Saren se divide en cuatro tipos de oficinas, cada una cumple una función específica.
Los registros principales, que son las oficinas encargadas de registrar y legalizar títulos universitarios, partidas de nacimientos y cartas de soltería, entre otros.
Los registros públicos o inmobiliarios, en donde se realizan los registros de bienes inmuebles, terrenos, parcelas, fincas, casas, departamentos, hierros y señales (ganado), entre otras. En municipios donde no hay notarías públicas, los registros públicos cumplen las funciones notariales.
Los registros mercantiles, en los que puedes validar actos comerciales, es decir, registrar compañías anónimas, firmas personales, sociedades anónimas, comercios y empresas. Están usualmente en las capitales de los estados, de echo, hay estados que tienen más de uno.
Las notarías públicas son las encargadas de autenticar otros tipos de actos relacionados con compras y ventas de carros, aeronaves, embarcaciones, motos, carros, autobuses u otro bien mueble. Entre sus funciones está realizar todo tipo de documentos llamados poderes, que sirven para comprar, vender, autorizar, trasladar, transportar casi cualquier cosa o a una persona. Protocoliza actas de matrimonio, así como autorizaciones para menores de edad.