La última actualización automática y acumulativa para Windows 10 ha traído un problema más a aquellos usuarios del sistema operativo, en un fallo que hace que los equipos vayan más lento de lo normal para iniciarse.

Además del tiempo de arranque más lento en los equipos, los usuarios también se están quejando de que Windows 10 está cargando aplicaciones y páginas web más lentamente de lo normal después de aplicar esta actualización, y sin tener que ver nada la velocidad de Internet.

La actualizacoón acumulativa KB4559309, a diferencia de otras, es automática y existe para acabar reemplazando el navegador Edge viejo por el nuevo basado en Chromium, y parece que esto está afectando al rendimiento de distintos ordenadores después de su instalación.

A diferencia de las habituales actualizaciones acumulativas, donde el usuario tiene la opción de desinstalarlas, en esta ocasión no pasa así porque se trata de una actualización automática. Si bien la solución más loable hubiera sido acceder a las últimas actualizaciones de Windows update y desinstalarla, como en este caso desaparece al tratarse de una actualización automática, la única solución que tienes es usar la función de “restauración de sistema” y volver a un anterior punto de restauración.

Si no fuera así y no tienes ningún punto de restauración antes de la actualización, lo único que te va a quedar hacer es esperar a que Microsoft lance otra actualización durante los próximos días o semanas.