Las organizaciones con baja confianza se caracterizan por tener abundancia de luchas internas, actitudes defensivas, retención de información, murmuraciones entre otros.
El otro área de su organización es la mental , o sea la visión o valores compartidos. La gente en organizaciones sin visión actúa con propósito ocultos, se implica en tramas y emplea criterios dispares a la organización al tomar decisiones. Se observa una cultura ambigua y caótica.
En tercer lugar está la organización en el plano físico que supone sus estructuras, procesos, sistemas, o sea el esqueleto de ella. Sencillamente si no se genera disciplina en las estructuras y procesos no será posible la eficiencia y la vialidad de la misma. Cuándo los procesos salen de control se origina una mayor necesidad de los directores de presionar en reglas y normas en exceso que originan una cantidad mayor de burocracia que la que se requiere evitando así tener un equipo autónomo y creativo. Se empiezan a ver las personas como cosas y no como parte de un equipo talentoso , Perdiéndose entonces la pro actividad generando una situación co dependiente de “ espere instrucciones ”
Y en cuarto lugar que sucede cuando se descuida el corazón de la organización, o sea cuando se pierde la pasión, no existe conexión emocional con los objetivos o el trabajo, no hay un entusiasmo interno que surja libremente ni un compromiso en el interior de la organización, entonces surge el aburrimiento, evasión, ira, miedo, apatía y obediencia maliciosa.
Si ustedes descuida el cuerpo, la mente, el corazón o el espíritu de la organización surgen cuatro problemas crónicos: baja confianza, visión y valores no compartidos, desalineación e imposibilidad de facultamiento, o sea una cultura de culpabilidad en lugar de una cultura de responsabilidad.
Econ. Saverio Lo Presti
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