Eran las 8:00 de la noche cuando a la central de radio de la estación de Puerto Santander dieron aviso de que un grupo de hombres en motocicletas rodeaban esta zona en el territorio del vecino país. De inmediato, los uniformados llegaron al sitio fronterizo.
Ya en la zona, se encontraron con una familia que lloraba y mencionaba el nombre de uno de sus seres queridos que, al parecer, habría sido asesinado. Enseguida, se conoció que había dos cadáveres y que uno estaba decapitado.
La Mecuc comprobó que los cuerpos estaban en territorio venezolano por lo que dieron aviso a las autoridades de Boca de Grita para que adelantaran el levantamiento.
“La Policía estuvo pendiente en el lugar porque había familiares que querían pasarlo en una canoa para el lado colombiano y no se lo permitieron porque las autoridades de Venezuela confirmaron que para el otro día los levantarían y así fue”, dijo una fuente.
Enfrentamientos
La Opinión conoció que desde el pasado jueves se vienen presentando enfrentamientos entre la guerrilla del Eln y el grupo armado Los Rastrojos que operan en esa zona fronteriza.
“Los elenos están de la mano con las autoridades venezolanas para combatir a Los Rastrojos, por eso han tenido días de pelea y eso ha desatado varios muertos que han quedado del otro lado”, dijo un hombre de la zona.
Ante esto, una fuente judicial colombiana se limitó a confirmar que han conocido sobre los enfrentamientos que se dan en el lado venezolano.
“El Eln está imponiendo su ley a muerte y Los Rastrojos siguen enfrentándolos”, dijo.