Los peloteros guardaron la mayor distancia posible entre ellos, de acuerdo con las disposiciones obligatorias de la liga, después de que la oficina de las Grandes Ligas (MLB por sus siglas en inglés) autorizara los entrenamientos.
A comienzos de marzo, dos semanas antes de su inicio, la temporada del béisbol fue aplazada debido al COVID-19. Han pasado dos meses y medio desde entonces.


