El fenómeno de los Rays tuvo que abandonar la escuela a los 12 años de edad, es decir, después de cursar el sexto grado de primaria. Cuatro años más tarde llegó la recompensa, tras entrenar muy duro en su natal Dominicana con el objetivo de convertirse en beisbolista profesional, fue firmado por Tampa por la cantidad de US$3.825 millones.
Pero, ¿por qué Wander Franco es el prospecto número uno de todas las Grandes Ligas? El chicos es un talento nato, además de ser ambidiestro con el bate, puede conectar cuadrangulares, sin contar que tiene un guante bastante exquisito y una velocidad “endemoniada”.
No obstante, debemos mencionar que sus habilidades provienen de la genética de algunos de sus familiares, los cuales obviamente también se dedicaron al béisbol. Su padre, del mismo nombre, fue un pelotero decente, además es sobrino de Erick y Willy Aybar, ambos ex bigleaguers con experiencia combinada de 17 temporadas.
Sin embargo no todo se lo debe a esa sangre beisbolera que corre por sus venas, pues desde que era un niño de 6 años de edad rogaba a sus padres que le permitieran practicar pelota con sus dos hermanos mayores.
Wander Franco está consciente de que antes él, hubo más peloteros que a sus 18 años de edad rompieron la Midwest League, entre ellos podemos nombrar ni más ni menos que a Mike Trout, Carlos Correa y el más reciente, Vladimir Guerrero Jr.
Según Rei Ruiz, mánager de Franco en Bowling Green, equipo filial de los Rays de Tampa, aseguró que su pupilo es incluso mejor que Guerrero Jr.
Las condiciones están sobre la mesa, falta ver si este chico logra explotar ese talento que todos alaban y se forja una carrera exitosa en la Gran Carpa, eso sí, con esa misma humildad de haber picado piedra desde abajo, incluso desde aquellos tiempos donde regresaba a casa de la escuela sin tener garantizado otro plato de comida en el comedor de su morada.


