Ozzie, quien se encuentra con sus familiares en el Estadio Bithorn esta semana para presenciar la 62 Serie del Caribe, en la que Ozney dirige a los Vaqueros, dijo al respecto:
Para mí, eso es más importante que la Serie Mundial. Yo nunca había llorado en un terreno de juego, para nada”.
Reveló el mayor de los Guillén que estuvo presente para los últimos partidos de los Vaqueros en la serie final en Colombia, donde el equipo de su hijo derrotó a los Gigantes de Barranquilla para titularse.
Ozney es el hijo menor (de tres, todos varones) de Ibis y Ozzie Guillén. https://t.co/dk9eXQBucX
— Enrique Rojas/ESPN (@Enrique_Rojas1) February 1, 2020
Ozzie, quien también afirmó que pocas veces le ha dado consejos técnicos a su hijo en torno a estrategia de juego, comentó:
Para mí, eso fue mundial. Fue muy emocionante, porque sabía que el equipo de Montería venía peleando, nadando contra la corriente. En nuestras ligas hay que hacer tantos ajustes tan rápido. Para mí, lo de Ozney fue maravilloso, especialmente para mi familia. Siempre tú quieres que las cosas a tus hijos les salgan bien”.
Ozney viene de dirigir a nivel de Clase-A con la organización de los Astros en el 2019. Y en San Juan esta semana, se ha convertido en el mánager más joven en dirigir en la Serie del Caribe, además de hacer historia al ser el primer piloto de un equipo colombiano en un Clásico Caribeño.
Ozney Guillén, el manager venezolano que dirige a @VaquerosdeMont1 y que enfrentará a su país representado por los @CardenalesDice
A sus 27 años, el hijo del gran Oswaldo «Ozzie» Guillén, hace historia con el equipo de #Montería que representa a Colombia en la Serie del Caribe pic.twitter.com/bS8CV7AOKG
— Gustavo Santiago (@NoticiasGs) February 1, 2020
Se ve claro su compromiso con el progreso del béisbol colombiano, que dio de qué hablar en el Clásico Mundial del 2017 al darles mucha lucha a las fuertes selecciones de la República Dominicana y los Estados Unidos.
El papá de Ozney comparte esa misión y expresa:
Yo creo que Colombia está ahorita en un momento dando pasos fuertes y firmes. Eso es muy importante para nuestro béisbol. Yo creo que el Clásico abrió las puertas. Vimos a Colombia compitiendo con estos monstruos dominicanos, (estadounidenses). Fue un abreboca para las cosas buenas que pueden pasar en ese país”.


