De acuerdo con la información citada, en Amuay se venían refinando apenas 50.000 barriles diarios de crudo, que equivalen a 7,87% de su capacidad instalada, que alcanza a 635.000 barriles por día. Cardón, cuya capacidad es de 305.000 b/d, se mantiene paralizada.
De la capacidad instalada máxima de 1.300.000 barriles por día que tiene el parque refinador de Pdvsa en Venezuela, se llegó a un promedio de actividad de 15% a finales del año pasado. «Amuay había estado procesando alrededor de 50,000 b / d hasta que su única unidad operativa de destilación de crudo falló. El craqueador catalítico de 108,000 b / d de la planta se descompuso el mes pasado», revelan las fuentes consultadas por Argus.
Igualmente, Cardón también venía procesando alrededor de 50,000 b / d antes de que su única CDU operativa se descompusiera el 25 de julio pasado.
Falta de recursos para la adquisición de repuestos, reposición de equipos y gestionar operaciones de mantenimiento mayor y menor ponen en riesgo el suministro de combustibles al mercado interno, cuya demanda se ha reducido a menos de la mitad de su promedio histórico de 350.000 barriles diarios, con un consumo de entre 110.000 y 120.000 b/d, según estimaciones recientes.
Las refinerías más pequeñas, como la de El Palito en Puerto Cabello, para 140.000 b/d, y Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, con capacidad de 190.000 b/d, están paralizadas y sin pronósticos claros de reactivación. La planta carabobeña está parada desde 2017 y la oriental desde finales de 2018.