Este hecho se registró el pasado domingo 5-E a las 10 de la noche en las inmediaciones de la alcabala de la Guardia Nacional al noroeste de Paraguaipoa, El Rabito, en el municipio Guajira, donde presuntamente pagaron una extorsión para poder seguir su camino.
Cuando la pesada unidad se desplazaba en sentido Maicao-Los Filúos, los efectivos del Ejército que viajaban en sentido Cojoro-Los Filúos la interceptaron a tiros de fusil, causándole la herida mortal a Rangel e hiriendo al conductor del camión de manera leve, dijo una fuente policial ligada a la investigación.
El conductor pretendió tomar una vía alterna. Esto habría provocado que los militares abrieran fuego quedando los vecinos de esta comunidad expuestos.
Se inició una persecución que culminó en un caserío de la zona, los soldados dispararon en distintas oportunidades, añadió el vocero del cuerpo de seguridad.
A la víctima la trasladaron malherida a un hospital de Maicao, pero ingresó sin signos vitales, aseguraron familiares.
Los residentes del caserío, tras el hecho, recolectaron los casquillos percutidos por los uniformados que fueron casi 100, según comenta una vecina, quien mostró dentro de un pedazo de tela los casquillos de arma larga utilizada por el Ejército.
Asleny Rangel dejó dos niños huérfanos, una niña de dos años y un bebé de tan solo nueve meses. Se dedicaba al comercio informal y residía junto con su familia en Paraguaipoa.
Familiares exigen justicia en la sede de la 13 Brigada del Ejército en Paraguaipoa. Añadieron que lo ocurrido fue resultado de las diferencias entre la GN y el Ejército.