Eran las 11:05 de la noche del 24 de diciembre cuando habitantes de la zona cerraron las calles tras pasar cuatro horas a oscuras por una falla eléctrica.

La niña tan solo tenía 13 años, tenía muchos sueños y quería pasar una Navidad normal con luz. Foto cortesía de Diario Panorama y de sus familiares
En ese momento, un vehículo Mitsubishi Lancer, azul, intentó pasar por la zona, pero los habitantes se lo impedían, al no conseguir otro acceso, un hombre se bajó y comenzó a disparar.
Los residentes comenzaron a correr, mientras se bajaban los otros ocupantes del carro y dispararon también contra los pobladores, de acuerdo a Panorama.
El velorio fue humilde, la familia no tuvo el apoyo siquiera moral de las autoridades locales ni del gobierno.
En medio de los gritos y la confusión, Adelia salió corriendo para proteger a su hermana de cinco años y fue alcanzada por dos proyectiles en el pecho y en el hombro derecho.
“¡Mami tengo sangre, mami tengo sangre!”, fueron sus últimas palabras hasta que se desplomó en los brazos de su madre. La menor fue llevada al hospital Coromoto de la entidad, pero llegó sin signos vitales.
Los pobladores de la zona claman justicia, mientras que hasta el momento se desconoce del paradero de los tres atacantes.