De acuerdo a lo reseñado por la Voz de América, este es un precio que supera con mucho a los costos de este producto en países de la región como Brasil (3,35 dólares), Argentina (3 dólares), Ecuador (2,10 dólares), Colombia (2 dólares), Chile (1,83 dólares), Perú (1,50 dólares) y Paraguay (1,55 dólares). Además su costo también es el más alto que en al menos otros 11 países del mundo, como son China, Australia o Estados Unidos.
El impacto es mayor aún si se tiene en cuenta los valores de los ingresos mínimos básicos mensuales en Venezuela, equivalentes a 150.000 bolívares soberanos (8 dólares), lo que convierte a las papas fritas un completo lujo en vez de una solución rápida a la rutina diaria.
Asimismo, VOA realizó un ejercicio comparativo y descubrió que una persona que gana el salario mínimo tarda poco más de 15 días en reunir el dinero suficiente para poder costear el emblemático producto de McDonald’s. Mientras en países como Perú solo se deben trabajar unas 4 horas para poder pagar por unas papas que equivalen a 1,50 dólares, mientras que en otros países como España un individuo necesitaría laborar poco más de 3 horas para poder adquirirlas.
Por su parte en países como Panamá o Emiratos Árabes, una persona tardaría solo 50 minutos en reunir el dinero para comprar dicho producto.
Sin embargo, las papas fritas no solo se han convertido en un alimento prácticamente inalcanzable, sino que comprar un combo mediano de McDonald’s es casi imposible para los venezolanos pues se necesitarían 34 días, es decir más de un mes, para poder adquirir una hamburguesa, un refresco y unas papas fritas en la cadena de comida rápida más grande del mundo.
