Recientemente, el antiprotector del estado Táchira, Freddy Bernal, aseguró que, en mes y medio, al menos unos 62 paramilitares colombianos han sido capturados por la corrupta administración de Maduro, y que unos 19 “criminales” han muerto en enfrentamientos con sus organismos de “inseguridad”.

“Para todo aquel que quiera atentar contra la paz del pueblo venezolano, recibirán la respuesta de la Constitución”, fueron parte de las palabras de Bernal al respecto, consideradas muy “irónicas” puesto que la dictadura de la cual es parte se ha convertido en los últimos 20 años en la principal perturbadora de la paz en el territorio nacional.
Por su parte, Jorge Arreaza el hombres de los “comunicados” ha asegurado que llevarán a las instancias de la Asamblea General de la ONU, las denuncias de “actos terroristas que se gestan desde territorio colombiano contra de Venezuela”, donde, vale acotar, se auspicia por parte del ilegítimo la presencia de guerrilleros.

“Llevaremos a la ONU información irrefutable, no elucubraciones absurdas como las que presenta Colombia. Demostraremos con ubicaciones, coordenadas, fotografías, testimonios, fechas, nombres, y relaciones”, señaló Arreaza.
Uno que no podría faltar a la obra de teatro montada por su gente, es el propio Nicolás Maduro, quien en cada una de sus más reciente alocuciones ha insistido en que Colombia y Estados Unidos están trabajando en conjunto para, según él, “asesinarlo”, fin para el que habrían diseñado unos “10 planes”.

Sin embargo, todos estos “argumentos” pierden aún más base cuando un cuarto personaje hace acto de presencia en dicho show mediático. Se trata de Hugo Carvajal, que estuvo al frente de la contrainteligencia venezolana con Hugo Chávez, y quien ha reconocido que el chavismo siempre ha mantenido vínculos muy cercanos con representantes de las Farc, y grupos irregulares fronterizos, por lo que, al saber que todos esos contactos fueron “heredados” a Maduro, sus intentos de querer desprenderse de los vínculos con personajes como Iván Márquez y Jesus Santrich quedan sin relevancia alguna.