Los cambios de bandera o de nombre de los buques petroleros venezolanos son “irrelevantes ante las sanciones”, acotó en declaraciones ofrecidas al diario ABC.
Asimismo, comentó que han cambiado la tripulación de los barcos porque pasan “hambre” por otra gente de dudosa calificación, lo que pone en peligro y riesgos la navegación en el mar Caribe.
Ballaven aseveró que los buques de Pdvsa se encuentran “fuera de clase”, es decir, no cumplen con la regulación internacional ni pueden anclar en ningún puerto: “Lamentablemente, Venezuela y Cuba violan la ley, no pueden navegar a ninguna parte”, dice que las embarcaciones no están aseguradas y “si ocurre un derrame o accidente afectaría a los cruceros turísticos y las islas del Caribe”.
En estos momentos operan unos 13 buques de PDVSA, que “son operados y administrados por empresas extranjeras. Hay 4 barcos más que se encuentran varados en Portugal porque PDVSA no ha pagado la factura de reparación”, añadió.
El experto petrolero José Toro Hardy, también confirma a ABC que Pdvsa envía a Cuba unos 60.000 barriles diarios, bastante menos de los 100.000 que enviaba antes de las sanciones de EE.UU., al tiempo que manifestó que la transportación a Cuba se está utilizando tanqueros petroleros “pocos serios” a los que le cambian los nombres y la tripulación para eludir las sanciones, lo que hace difícil su rastreo satelital.