El economista y especialista financiero José Ignacio Guarino, explicó que este misterio tiene diversas lecturas: las autoridades del BCV “están claros” que la economía venezolana está atravesando por hiperinflación y hay poca disposición de billetes en el sistema.
Guarino resaltó: “La hiperinflación destruye cualquier cono monetario ¿Cuántos billetes se necesitaban para comprar un dólar?”. El experto añadió que la implementación de esta práctica le da una especie de ahorro al Banco Central de Venezuela.
“Si tienes un billete que tiene mayor denominación tienes que imprimir menos billetes de los demás pero puede traer como consecuencia el efecto del redondeo. Si a un pensionado le entregas dos billetes de Bs. 20.000, que es lo que están haciendo, ¿Cómo operacionaliza su vida con base a esos billetes?”.
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Por su parte, el economista Oscar Torrealba aseveró que el ente emisor puso en circulación los tres billetes a consecuencia de la hiperinflación. Consideró que la necesidad de emitir nuevas especies monetarias es «aliviar» la escasez relativa de efectivo, ya que en hiperinflación son pocos los billetes.
Asimismo, afirmó que la escasez de efectivo se da porque cada vez menos los billetes alcanzan para menos. “La escasez de billetes se anticipó en 2014 porque el Ejecutivo no tenía para imprimir billetes y comenzaron a generar dinero electrónico sin el correspondiente y equivalente al efectivo”.
Aseguró que las denominaciones de Bs. 10.000, Bs. 20.000 y Bs. 50.000 bolívares no van a solucionar la escasez de efectivo en Venezuela, ya que de mantenerse el fenómeno hiperinflacionario las nuevas especies tendrán “corta vida”.
“El efectivo está siendo utilizado únicamente para pasaje, es decir, los venezolanos están utilizando el efectivo para pagar el pasaje debido a su poco poder de compra”, resaltó.


