Luego de reunirse con dirigentes del chavismo, la oposición y familiares de víctimas que sufrieron violaciones a los derechos humanos, Bachelet anunció que se alcanzó un acuerdo para dejar una comisión, conformada por dos personas de su confianza, que vigile y monitoree las denuncias en este ámbito.
“El Ejecutivo ha aceptado que mi equipo técnico tenga acceso pleno a los centros de detención para poder monitorear las condiciones y hablar confidencialmente con los privados de libertad. Además, a trabajar para permitir un acceso más amplio en los distintos mecanismos de derechos humanos, incluidos los expertos independientes, conocidos como relatores especiales”, indicó.
Asimismo, pidió al “gobierno” de Nicolás Maduro y a la oposición, liderada por Juan Guaidó, retomar las negociaciones como mecanismo para solucionar la crisis en el país.
“He apelado a los líderes políticos para que participen en el diálogo construido por Noruega”, dijo la expresidenta de Chile ante de abordar un avión en el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Caracas.