La nave espacial de la NASA OSIRIS-REx estableció un nuevo récord al acercarce a un poco más de 600 metros del asteroide Bennu, mejor conocido como el asteroide de la muerte.
Con una maniobra que hizo la nave OSIRIS-REx en una órbita se ubicó a 680 metros de la superficie del asteroide de la muerte durante unas siete semanas.
BIG NEWS GUYS. We just broke our own record for the closest a spacecraft has ever orbited a small planetary body I’m now hanging out 2231 ft (680 m) above Bennu’s surface. https://t.co/uVt56kaez4pic.twitter.com/H06cT2W5jn
— NASA’s OSIRIS-REx (@OSIRISREx) June 13, 2019
Se espera que la nave espacial de la NASA extienda su brazo robótico y toque la superficie del asteroide para recoger al menos 60 gramos de material suelto en 2020.
Qué hará la nave espacial de la NASA cerca de asteroide la muerte
En las primeras dos semanas de la nueva órbita, OSIRIS-REx tomará imágenes de cerca de las eyecciones de partículas de la superficie del asteroide.
Choose your fighter.
#TeamBoulder#TeamCraterImage details: https://t.co/NyDkd7kDwn pic.twitter.com/ALEYMfL29A
— NASA’s OSIRIS-REx (@OSIRISREx) June 19, 2019
En las siguientes cinco semanas, los instrumentos científicos de la nave espacial producirán múltiples mapas globales con luces láser, infrarrojas y de rayos X, a fin de elegir un sitio para recoger muestras en la superficie de Bennu.
El equipo de OSIRIS-REx esperaba una superficie en general lisa con algunas cuantas rocas grandes en Bennu, pero resultó que toda la superficie de Bennu es accidentada y está llena de rocas.
Los sitios candidatos deben estar libres de grandes rocas y no pueden estar muy inclinados en relación con el brazo robótico para tomar muestras, según la NASA.
OSIRIS-REx será elevada de vuelta a una órbita de 1,3 kilómetros de altitud en la segunda semana de agosto.
La nave espacial realiza un viaje de siete años para estudiar al asteroide Bennu localizado entre las órbitas de la Tierra y Marte y regresará con una muestra de su superficie a la Tierra en septiembre de 2023.
La muestra del primitivo asteroide ayudará a los científicos a entender la formación del sistema solar hace más de 4.500 millones de años.


