Las chuletas de cerdo deben ser de riñonada que son más grandes, más carnosas y jugosas que las de palo. Se sirve con moldecitos de arroz blanco (prensando ligeramente el arroz y los guisantes cocinados, en una flanera untada con una ligera capa de aceite) y volteados en el plato para servir.
Ingredientes
(para 4 personas)
– 4 chuletas de cerdo
– 1 Cda de aceite
– 2 tomates grandes partidos por la mitad
– 1 Cda sopera de cebollino picado
salsa de cebolla:
– 2 cebollas
1 pizca de clavo
– 25 gr de mantequilla
– 25 gr de harina
– 200 ml de crema de leche (o nata (crema de leche))
– sal y pimienta negra molida
Preparación:
1.- Calentamos el aceite en una sartén grande, salpimentamos las chuletas y las vamos friendo a fuego lento durante unos 5 minutos aproximadamente, le damos la vuelta y se añaden los tomates cortados por la mitad y espolvoreados con clavo. Freímos durante diez minutos más.
2.- Mientras se van haciendo las chuletas, vamos preparando la salsa de cebolla. En una sartén ponemos la mantequilla a calentar, en ella freímos la cebolla muy picada, cuando veamos que está dorada, añadimos la harina y a fuego lento vamos removiendo durante uno o dos minutos, apartamos del fuego e incorporamos la crema de leche o nata (crema de leche), salpimentamos, volvemos a poner al fuego y esperamos hasta que hierva sin dejar de remover más o menos 3 minutos hasta lograr una salsa espesa y suave.
3.- Ponemos las chuletas y los tomates en una fuente de servir. La salsa de cebolla la rociamos por encima de las chuletas y a los tomates los espolvoreamos con cebollino picado. Podemos acompañar con arroz cocido.


