La receta de hoy son unas galletas sin complicaciones, pero con un exquisito resultado. Hay masas que son delicadas o engorrosas y de largas elaboraciones porque necesiten manipulaciones o preparaciones especiales, o descansos en el frigorífico, levados, etc. En este caso, la masa es muy maleable, los ingredientes muy básicos y se preparan de un tirón: amasar, formar, hornear, enfriar ¡y disfrutar!
Tienen un bonito aspecto, y son tiernas por dentro, crujientes por fuera y con un ligero y rico sabor a limón.
Ingredientes:
– 2 huevos
– 200 g. de azúcar
– 200 g. de aceite
– zumo de 1 limón
– ralladura de 2 limones
– 600 g. de harina
– 1 cucharadita de levadura en polvo
– una pizca de sal
– azúcar glas
Preparación:
– Batir los huevos con el azúcar hasta que éstos doblen su volumen.
– Añadir el aceite, ralladura y zumo de limón y mezclar.
– Incorporar la harina, levadura y sal tamizados.
– Mezclar todos los ingredientes, y amasar hasta lograr una textura fina y suave.
– Formar bolitas, rebozar con abundante azúcar glas y colocar en la bandeja del horno.
– Hornear a 180º unos 15 minutos. No cocer demasiado para que resulten tiernas y crujientes. Dependiendo de los hornos, suelen están cocidas cuando comienzan a craquelar (a los 13/15 minutos de horneado).
– Sacar del horno, dejar enfriar sobre una rejilla metálica y guardar en un recipiente hermético.


