Las redes, motores y las embarcaciones están manchadas de crudo, los equipos se dañan al tratar de encenderlos en las aguas del lago; los motores se trancan y no arrancan. Las redes las deben humedecer en gasolina, para eliminar las trazas de petróleo.
Aunque autoridades de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) se negaron a ofrecer información sobre el derrame, Molina explicó que cuando ocurren estos derrames,utilizan un diluyente que no resuelve el problema, recordando el ocurrido en 2016 que afectó a seis municipios de la Costa Oriental del Lago.
En noviembre, Jorge José Lozada cumplió 43 años pescando en el Lago de Maracaibo, y ahora le debe suplicar a un trabajador de una gasolinera que le surta combustible en un envase de 10 litros. Muchos se niegan a despachar por los retrasos en el suministro que generan largas colas en las estaciones.
Después que termina su faena, para Lozada empieza lo más tortuoso de su día. Debe remojar la gasolina en toallas y tratar de limpiar los restos de petróleo que tiene en sus extremidades. “Es fuerte, insoportable cada vez”, dijo.
No solo lo hace en su cuerpo, sino también en su equipo. Algunas de las especies que captura en el estuario están contaminadas y no las puede comercializar, explicó el pescador.
Una fuente de Pdvsa, bajo la condición de anonimato, explicó que el derrame puede tratarse de una fisura de las tuberías que están fuera de funcionamiento en el Lago de Maracaibo.
