El caso más reciente de compatriotas delinquiendo en otras tierras se presentó en la ciudad de Lima, Perú, donde una pareja de presuntos migrantes fue capturada “in fraganti” mientras robaban en un autobús.
En las imágenes se observa al grupo de pasajeros acorralando a los presuntos delincuentes. El hombre señalado como ladrón logra forzar las puertas del autobús y escapar de la multitud, mientras tanto, la otra mujer se quebró ante los gritos y acusaciones de los demás usuarios.
En el caso de Chile, una banda integrada por siete venezolanos y un colombiano fue desmantelada en abril de este año por dedicarse al robo de relojes de lujo en Santiago. Las autoridades indicaron que solo uno de los relojes recuperados tenía un valor de 45 millones de pesos chilenos, equivalentes a 75.000 dólares.
El abrumador flujo de migrantes que entran cada día a los países vecinos causa incertidumbre y preocupación para sus nativos, que lamentablemente algunos han realizado manifestaciones en rechazo a los venezolanos, como lo es en Ecuador.
El exgobernador de Caracas, Diego Arria, divulgó un video en el que se ve un grupo de manifestantes gritando consignas nacionalistas y sosteniendo antorchas. Aunque se desconoce la legitimidad de las imágenes, en el mismo se muestra un fuerte desagrado hacia los venezolanos.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) ha dejado claro la magnitud del problema migratorio, el cual aseguran se compara a la diáspora a través del mar mediterráneo, originado por los conflictos bélicos de África.