Roberto salió de su casa, en Santa Cruz de Mara, el pasado lunes a las 7:00 am. “Lo llamamos a mediodía porque no sabíamos nada de él”, dijo su hija, Ninoska Valladares, en la morgue de Maracaibo.
Cuando la familia llegó a las adyacencias de la plaza de Toros, lo encontró tirado en el asfalto. “Sufrió un golpe en la cabeza, no se sabe si se lo dieron o si se cayó y se golpeó”, comentaron los allegados. Ninoska agregó que Roberto era muy terco con sus cosas, muy independiente. “Dijo que iba al médico”.
El silencio del abuelo Roberto fue la alarma para sus familiares. “Siempre se comunicaba a través de su teléfono, siempre llamaba”, afirmó Ninoska. Comenzaron a llamarlo. “La primera llamada nadie la contestó, pero seguimos insistiendo. Al fin, una voz de hombre contestó. No era Roberto.
“El hombre está tirado detrás de la plaza de Toros”, fue lo único que dijo la voz desconocida y colgó.
Cuando la familia llegó al lugar, el cuerpo estaba en el suelo. “Le robaron hasta su carnet, su cédula, la libreta del banco, no tenía nada”, dijo su hija lamentándose.
Los familiares lo llevaron al Hospital Militar, en la avenida Fuerzas Armadas, pero allí certificaron su muerte. Funcionarios del Cicpc investigan el caso.