1. PREOCUPARTE POR LO QUE PIENSEN LOS DEMÁS
Necesitas aprender cuanto antes que la opinión de los demás no es tan importante. Nos pasamos el tiempo procurando demostrar lo que valemos a personas que en realidad no nos importan mucho, y es que las personas que nos quieren no requieren nada de eso.
Al final del día, los que te rodean también tienen una vida y preocupaciones de las que hacerse cargo y no puedes basar tu felicidad en la opinión ajena. Así que es hora de concentrarte en ti y hacer lo necesario con el fin de obtener lo que tú deseas.
2. NO PERDONAR
A lo largo de la vida, entiendes que aprender a perdonar es vital. Y no sólo a los demás, sino también a ti misma. No centres tu energía pensando en lo que sucedió en el pasado, mejor pasa la página. En la década de los 30 te enfrentarás a situaciones graves que pueden afectar tu vida social y tus relaciones, y dejar ir aquello que te lastimó es la clave para una madurez sana.
Abrazar esos malos recuerdos y resentimientos pueden tener impactos verdaderamente negativos en tu salud emocional, pero también en la fisica. Y es que conservar ese rencor te está haciendo más danño a ti que a ellos.
3. NO ASUMIR RESPONSABILIDADES
Eres la reina de tus acciones y la única que cargara? con sus consecuencias, así que deja de poner excusas y da el paso para ser una adulta responsable. Y es que si bien la mayoría de edad en muchos paises llega a los 18 años, es en la década de los 30 cuando estas adquieren más peso.
¿Lo fabuloso de tomar las riendas de tus actos? Sentir que comienzas a estar al mando de tu vida, eres el hacedor de tu propio destino y nadie más puede decirte qué hacer. Aplícala en todos los aspectos de la vida: relaciones, trabajo, espiritualidad…
4. DERROCHAR
Aunque el presente es lo más importante, un día el futuro te alcanzará y no querrás estar desprotegida. Por ello, debes empezar a atesorar y gestionar tus bienes más preciados, y no sólo hablamos de dinero, y es que el tiempo y la energía serán, cada vez más, factores a tener en cuenta en tu lucha personal.
¿Cuántos zapatos te has comprado y realmente has usado? ¿Cuántas mañanas has amanecido como zombi porque pasaste la noche con la computadora haciendo shopping online? ¿Cuántas crudas te podriías haber ahorrado si te hubieras limitado a uno o dos tequilas?
Si hasta ahora has gastado cada peso que ganas sin ahorrar o has tenido malos hábitos de sueño, es momento de arreglarlo. Al hacerlo, notarás cómo poco a poco tu vida se vuelve más productiva.
5. LAS AMISTADES TÓXICAS
Aléjate de las personas negativas que llenan tu cabeza de pensamientos nocivos y que no hacen maás que chuparte la energía para luego dejarte vacía.
Somos el reflejo de nuestras influencias y es vital aprender a rodearnos de la gente adecuada. En caso de que tus amigos no sean los más idóneos, no temas aceptarlo, no hay necesidad alguna por mantener relaciones o incluso trabajos que nos intoxiquen, aun sin darnos cuenta.
Si realmente quieres alcanzar tu máximo potencial, debes rodearte de aquellos que actúen de soporte en los malos momentos y sean el impulso de los buenos, que te motiven a luchar por tus sueños y que trabajen igual de duro que tú por conseguir los suyos.
6. NO VALORAR LO VERDADERAMENTE IMPORTANTE
Quizá durante tu juventud lo ignoraste todo por ver la televisión, o te la viviste básicamente pegada a tu smartphone y al final de tus 20 andas obsesionada con el trabajo.
Tranquila, es parte del proceso evolutivo, pero ahora que has llegado a la edad adulta, es momento de centrarte en lo verdaderamente importante: tu vida y quiénes la conforman. ¿Cuántas personas crees que en su lecho de muerte se arrepintieron de no comprar más ropa? y ¿cuántas de no tomar más vacaciones, decir más «te quiero” o pasar más tiempo con sus hijos? Piénsalo.
7. NO ACEPTAR LAS SITUACIONES DIFÍCILES
No te tomes los contratiempos menores tan en serio. Las cosas buenas y malas nos han pasado y pasarán a todos siempre, y fingir que no será así es tan deshonesto con nosotras mismas como flagelarnos con la pena que nos produce.
El secreto está en aceptarla y aprender a lidiar con ella, ponernos de pie y seguir adelante. Solo así lograremos aprender de ellos para que no vuelvan a suceder. Al fin y al cabo, no hay nadie conspirando en tu contra para hacerte la vida imposible… maás que tú misma.
8. POSPONERLO TODO
Lo sabemos, a veces tenemos muchísima pereza, pero dejar todo para luego podría convertirse en una adicción terrible. Al fin y al cabo, lo que consigas será el fruto de tu dedicación.
Por ejemplo, haber dedicado poco tiempo a la escuela con la esperanza de convencer a tu profesor que te pase podría haber funcionado antes, pero en la vida adulta continuar con este modo de resolver conflictos te causará problemas y mucho estrés.
Además, hacer las tareas pendientes a primera hora del día es clave para sentirte liberada, y mucho más feliz por el resto del día.
9. MENTIR
Ya sea piadosa o compulsivamente debes dejar de decir mentiras. Sabemos que no es algo de lo que estés orgullosa, pero se ha vuelto un recurso fácil para no hacer danño a quienes amas o para lograr un objetivo concreto. Tanto que ahora es algo natural para ti: mientes sin motivo, incluso después de prometerte que no lo harás más.
Pero ya no tienes cinco años y este hábito podría destruir todas tus relaciones, incluso a nivel profesional, y es que al final los engaños siempre salen a la luz. Arréglalo antes de que te destruya.
10. DESCUIDAR TU SALUD
¿Acaso sabes por qué odias tanto tener que usar crema solar o te da flojera preparar tu propia comida? Porque nunca te has concentrado en ello, así de simple.
Cuando comiences a atenderte a ti misma descubrirás que te sientes de maravilla. Al fin y al cabo no hay mejor inversión de futuro que mantenernos saludables. Dejar de lado malos hábitos de la juventud, como beber sin control o comprar comida chatarra, es señal de madurez.
Ademaás, te aseguramos que las resacas pueden ser horribles pasados los 30, tanto que la idea de salir a beber toda la noche acabará por resultarte horrible. El secreto: el equilibrio.