La hamburguesa ha ganado mucha popularidad en los últimos años. Se han abierto locales en los que solo se sirven estos sabrosos bocados, cartas con muchas variantes a la clásica hamburguesa de ternera picada en las que hay cabida a casi todo. Incluso los vegetarianos se las ingeniado para inventar fórmulas saludables y nutritivas, entre las que se encuentra esta hamburguesa especiada de garbanzo y queso feta.
Podríamos decir que el falafel ha sido el punto de partida de la hamburguesa especiada de garbanzo y feta de hoy. Aunque en vez de harina, el ingrediente utilizado para dar consistencia a la masa es avena en copos, lo que la hace apropiada para intolerantes al gluten. Se puede presentar en tamaño regular o mini (como el de la foto), genial para incorporar a un menú de picoteo.
Ingredientes
(Para 4 personas)
• 400 gr de garbanzos cocidos en conserva o naturales
• 5 gr de comino molido
• 5 gr de cilantro en grano molido
• 5 gr de pimentón dulce
• 1 Cebolleta
• 1 Diente de ajo
• 50 gr de copos de avena
• 1 Cdta de Tahini
• 10 hojas de perejil fresco
• 10 hojas de menta fresca
• 1 Lima
• 75 gr de queso feta
• 15 gr de semillas de sésamo
• Sal
• Pimienta negra molida
• Aceite de oliva virgen extra
Preparación:
Tostamos las semillas de comino y cilantro en una sartén a fuego medio, removiendo para procurar que no se quemen. Las machacamos en un mortero y las devolvemos a la sartén, junto con el pimentón, el aceite y la cebolla y ajo finamente picados. Pochamos a fuego lento hasta reblandecer (aproximadamente, 10 minutos).
En un robot de cocina, trituramos los copos de avena y reservamos la mitad (para rebozar después las hamburguesas). Añadimos la mezcla de la cebolla y ajo especiados al robot, junto con el tahini, las hojas de perejil y menta, la ralladura de la lima entera, el zumo de una mitad, sal y pimienta negra molida. Mezclamos hasta obtener una pasta homogénea antes de incorporar los garbanzos y triturar bien.
Pasamos la mezcla a un cuenco e incorporamos el feta desmenuzado con los dedos, mezclando a mano. Dejamos reposar la mezcla en la nevera durante una hora antes de dividir en porciones, moldear y rebozar en una mezcla de harina de copos de avena y semillas de sésamo. Freímos en una sartén con un poco de aceite y servimos inmediatamente.


