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– Esponja: clasificado como “el Rey de las bacterias”, una mezcla de suciedad con humedad. La recomendación es cambiarla una vez por semana. Se puede limpiar con lavandina y agua y usarla específicamente para la cocina o para el baño.
– Sábanas: se deben cambiar una vez por semana para eliminar las bacterias que se acumulan en la cama.
– Inodoro: limpiarlo una vez por semana y es aconsejable cerrar la tapa al tirar la cadena para evitar que salten partículas al aire.
– Cortina de la ducha: Es importante lavarla una o dos veces por semana. Se puede limpiar en el lavarropas o con vinagre y bicarbonato para asegurar una correcta higienización.
– Toallas: se aconseja lavar cada tres usos y los repasadores de cocina cada dos. Es importante considerar que si tienen olor hay que limpiarlas de inmediato, ya que es un indicativo de bacterias en crecimiento.
– Suelos: una vez por semana es imprescindible barrer y dos veces por semana si se tiene mascotas.
– Picaportes de las puertas: Se deberían limpiar una vez a la semana, ya que es un lugar donde se acumula la mayor cantidad de bacterias y es un foco de propagación muy rápida del virus.
– El teclado de la compu: allí viven más cantidad de bacterias que en el inodoro, por esta razón se debe limpiar con alcohol (mouse, teclado y monitor) y lavarse las manos antes y después de utilizarlo.
– Celular: Se debe limpiar todos los días con una toallita húmeda o un paño de microfibra. Se puede utilizar vinagre para una limpieza más profunda.
– Heladera: Cada tres o cuatro meses todos deberíamos vaciarla por completo y realizar una limpieza a fondo para eliminar por completo las bacterias.